Esta libertad común es consecuencia de la naturaleza humana. Su principal ley es velar por su propia conservación, sus primeros cuidados son los que se deben a su persona. Llegado a la edad de la razón, siendo el único juez de los medios adecuados para conservarse, conviértase por consecuencia en dueño de si mismo.
JUAN JACOBO ROUSSEAU, El contrato social, Francia, 1762
El trabajo en medio de la crisis sanitaria nos exige un nuevo comportamiento laboral inédito en la historia, somos los protagonistas de un cambio que se presenta de dos maneras: volver a nuestro centro de trabajo a través de protocolos diversos o quedarse en casa y activar el teletrabajo por medio de herramientas digitales innovadoras. Ya hemos aprendido a convivir como ciudadanos al tomar las debidas precauciones de distanciamiento e higiene a las que nos vamos acostumbrando, ahora tenemos que aplicar nuevas medidas dentro de la oficina, trabajar en equipo, mantenernos sanos, volver a ser productivos; esa será nuestra contribución para mantener los empleos y en última instancia contribuir a que la economía nacional se recupere.
El gobierno de México en el artículo 132, Fracción XVI, de la Ley Federal del Trabajo, establece que los centros de trabajo deben ofrecer las condiciones en materia de seguridad, salud y medio ambiente y las obligaciones de las personas en materia de seguridad, por eso es importante que todas las empresas implementen medidas específicas que posibiliten la recuperación de sus niveles de productividad y la Secretaría del Trabajo ha desarrollado diversos materiales genéricos para este propósito.
Diseño y comunicación para la seguridad.
Desde el inicio de la pandemia, el reporte Low-touch-economy, de Board of innovation, presentó un panorama sobre las nuevas condicionantes laborales: de los trabajos típicos de oficina a la ejecución del home office: la resignificación del hogar para individuos y familias y cómo esto generará nuevas formas de balance en las necesidades de esta vida laboral y su espacio de confinamiento, la repercución en cómo las compañías reducirán sus costos en espacio e infraestructura, la vida funcional a través de la pantalla, el nuevo equipamiento y tecnología de audio y video para adaptar al nuevo estilo de ida, con la definición de nuevas políticas y planes de aseguramiento que todo ello implica, sin duda, la aceleración de la agenda de la digitalización.
Sin embargo, para quienes volvemos a los centros de trabajo, la prioridad es sentirnos seguros y cómodos en lo que se ha llamado el “retorno seguro”, por lo que necesitaremos recursos de autoprotección y señalización que nos permitan trabajar sin riesgos de salud al convivir con colegas de trabajo y cuidarnos entre nosotros. Tenemos derecho a que se nos otorguen condiciones óptimas de seguridad e higiene en el lugar de trabajo y nosotros debemos responder al entendimiento de esta señalización y fluir con el uso permanente de ella. La señalética: es un lenguaje común a través de imágenes que emite mensajes universales de sana convivencia ¿acaso no es eso lo que necesitamos para sentirnos en un ambiente seguro de trabajo? Además, al saber que no hay malentendidos en cuanto a las reglas a seguir, se puede volver menos estresante volver a la oficina y al encontrarnos con esta nueva forma de convivir entre colegas. Al tener estas condiciones podremos recuperar el trabajo en equipo eficiente y productivo, con herramientas efectivas para prevenir contagios. La señalética con un diseño funcional y estético, además de ser tan eficaz como el agua y el jabón al comunicar con efectividad las medidas de prevención, es una excelente herramienta para reforzar la imagen de marca de nuestra compañía y una oportunidad para emitir mensajes e ideas creativas que regeneren el engagement interno.
Los medios digitales están el mejor momento para aprovechar todo su potencial; nuevos dispositivos de comunicación, nuevas formas de transmitir información y con una dosis de creatividad las posibilidades serán ilimitadas y los resultados se verán pronto. Por ello, la señalización digital rebasa el formato impreso y si la infraestructura tecnológica de la empresa, se convierte en un recurso de óptimo funcionamiento que ofrece mayores soluciones con la posibilidad de presentar contenidos audiovisuales dinámicos y de mayor complejidad comunicacional: mientras mejor informados estemos podemos generar un ambiente productivo y al tener cerca un medio digital útil y en permanente actualización, también vamos a obtener un ambiente de seguridad en el que los equipos de trabajo van a reforzar su cultura organizacional.
Gestionando la incertidumbre.
Paralelamente a los mensajes concretos sobre protocolos de protección sanitaria, existe otra área de oportunidad para retomar la productividad de los equipos de trabajo: ansiedad, miedo e incertidumbre se nos presentan en forma generalizada y debemos aprender a manejarlas con herramientas profesionales como las que ofrecen coaches especializados que, sobre todo con empatía y alta capacidad de conexión, nos ayuden a entender por todo lo que pasamos como colectivo, a vislumbrar causas, efectos, potencializar la resiliencia y gestión del cambio, así como pasar a la acción. Es un hecho que el COVID-19 ha afectado la rentabilidad de las empresas, la triste pérdida de vidas y de empleos es cuantiosa, por eso es de vital importancia desarrollar habilidades de liderazgo e integración que apunten hacia entornos de trabajo flexible y seguro que, sin importar si es desde la oficina, el taller, la fábrica o en casa, se desarrollen entornos de trabajo productivos, inclusivos y gratificantes a largo plazo, en los que la salud mental de los colaboradores sea parte de los objetivos de negocio de las compañías. Para la consultora Accenture, un plan de reinvención activa para superar la incertidumbre en la era COVID empieza con estas cinco áreas:
- Los empleados, lo primero
- Diseña espacios que funcionen
- Planifica las fases
- Comprométete con una estructura de costes flexible
- Prepárate para el futuro
La pregunta es: ¿podremos salir a para trabajar en lo que todo el mundo ha llamado: “la nueva normalidad”? por ahora la respuesta es sí y las empresas tendrán que recurrir a herramientas funcionales y poderosas que podrán ayudar en la construcción de esa nueva realidad laboral, a recuperar la productividad y la activación del trabajo en equipo.
En medio de las nuevas disposiciones y retos tenemos amplias oportunidades de aprendizaje, crecimiento personal y trabajar en equipos productivos para mantener nuestra economía a flote y, sobre todo, de superar con energía este momento único que cuando pase, lo recordaremos como algo excepcional en la historia del mundo.


