Una de las áreas de especialidad de las agencias de comunicación y relaciones públicas es el manejo de crisis, sobre todo, ante eventualidades aisladas que requieren establecer un cerco de información que resguarde la reputación de la marca ante sus audiencias; pero ¿qué sucede cuando la situación es global y de duración indefinida, como lo es la pandemia por Coronavirus?
Reapertura de restaurantes, entre la pérdida y la inversión: Nuevas soluciones para operar en la nueva normalidad.
Planes de crecimiento, sueños de nuevas aperturas y expansiones al inicio de este 2020 y de pronto, cual película distópica, la primera amenaza global llegó; invisible y letal, la pandemia de COVID-19 asestó el golpe más duro que ha vivido la industria de la hospitalidad alrededor del mundo. En medio de una batalla de salud y de supervivencia económica, millones de personas que integran las diferentes cadenas de valor se preguntan cómo hacer para que los negocios sobrevivan, cómo se llevará el pan a casa este y los futuros días… los futuros meses.
Trabajando seguros. El retorno laboral a la nueva normalidad.
El trabajo en medio de la crisis sanitaria nos exige un nuevo comportamiento laboral inédito en la historia, somos los protagonistas de un cambio que se presenta de dos maneras: volver a nuestro centro de trabajo a través de protocolos diversos o quedarse en casa y activar el teletrabajo por medio de herramientas digitales innovadoras. Ya hemos aprendido a convivir como ciudadanos al tomar las debidas precauciones de distanciamiento e higiene a las que nos vamos acostumbrando, ahora tenemos que aplicar nuevas medidas dentro de la oficina, trabajar en equipo, mantenernos sanos, volver a ser productivos; esa será nuestra contribución para mantener los empleos y en última instancia contribuir a que la economía nacional se recupere.
Lo que nos inspira
“Somos tres cosas: animalidad, humanidad y divinidad que conforman la luz. La resonancia que es la música [o cualquier creación *] une lo animal y lo humano con la luz. Tenemos energía interna en nuestros cuerpos, más allá de las moléculas; lo llamamos inspiración, visión… cosas que no podemos tocar, saborear o sentir, mismas que se convierten en fe.”
